Declaración pública familia de trabajador fallecido en accidente laboral

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Con profundo dolor, la familia de Franmy de Jesús Urbina —esposo, padre, hijo y amigo— comunica a la opinión pública que continúa esperando justicia tras su fallecimiento, ocurrido el pasado 17 de mayo de 2026, luego de sufrir un grave accidente laboral mientras realizaba trabajos en las dependencias de la tienda iTech&Music, ubicada en el recinto de Zona Franca de Punta Arenas.

De acuerdo con los antecedentes conocidos públicamente, Franmy ejecutaba labores en el exterior del local cuando la grúa alzahombres en la que trabajaba fue derribada por una fuerte ráfaga de viento, provocando una caída desde aproximadamente seis metros de altura.

Pese a haber sido trasladado de urgencia al Hospital Clínico de Magallanes y a los esfuerzos desplegados por el personal médico, falleció producto de un politraumatismo grave. Sin embargo, detrás de estas circunstancias existe una tragedia humana imposible de dimensionar únicamente con cifras o antecedentes técnicos.

Franmy no era un número más ni una estadística de accidentes laborales. Era un hombre trabajador que salió de su hogar con la intención de ganarse la vida para su familia y jamás regresó. Era el sostén económico y emocional de su hogar. Hoy deja a su pareja, Daisy Fuenmayor, y a su hijo de apenas 15 años, quienes enfrentan no solo un profundo dolor, sino también una enorme incertidumbre respecto de su futuro.

Han transcurrido más de dos meses desde esta tragedia y el sufrimiento de la familia no ha cesado. A la pérdida irreparable de un padre, una pareja y un hijo, se suma una situación que resulta especialmente dolorosa: si bien existió un acercamiento inicial relacionado con los gastos funerarios, desde entonces no ha existido un nuevo contacto con la familia. No ha habido reuniones, expresiones públicas de condolencias ni gestos de acompañamiento hacia quienes hoy enfrentan las consecuencias más devastadoras de esta pérdida.

No ha existido una señal concreta de acompañamiento hacia quienes hoy soportan las consecuencias más devastadoras de este accidente. Ese silencio no solo duele. También transmite una preocupante indiferencia frente a una tragedia que terminó con la vida de un trabajador.

Como es de público conocimiento, la Dirección del Trabajo y la Seremi del Trabajo de Magallanes mantienen investigaciones destinadas a esclarecer las circunstancias del accidente y determinar las responsabilidades que correspondan. La familia será respetuosa de dichas investigaciones y espera que sean las autoridades quienes determinen todas las responsabilidades legales que procedan. Sin embargo, la responsabilidad humana y ética no requiere esperar una sentencia judicial.

Por ello, la familia hace un llamado a los representantes de iTech&Music cuyos administradores son conocidos en la región y en Zona Franca para que abandonen el silencio que han mantenido hasta ahora y asuman la responsabilidad social que una tragedia de esta magnitud exige. La vida de un trabajador nunca puede ser considerada un costo más del funcionamiento de una empresa.

Por todo lo anterior, como familia exigimos con respeto, pero con firmeza:

  • El acercamiento inmediato de los responsables de la tienda iTech&Music y Zona Franca hacia la familia.
  • Una investigación exhaustiva que esclarezca las responsabilidades en el accidente.
  • La reparación integral que permita a Daisy Fuenmayor y a su hijo enfrentar el desamparo en el que han quedado. La memoria de Franmy merece justicia. Su familia merece respuestas.